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Escúchalo mientras caminas!

Si creemos que el camino freelance tiene alguna suerte de fórmula mágica que resolverá nuestros problemas actuales, entonces estamos revisando mal nuestras alternativas.

El camino freelance ofrece una reestructuración de responsabilidades. Incluye ser el que controla el flujo de:

  1. Ingresos
  2. Tiempo de trabajo
  3. Disponibilidad

Si no ejercemos el poder que nos auto-proclamamos cuando dejamos nuestro trabajo en relación de dependencia, ¿de qué vale entonces?

Tener algún tipo de certeza va a incluir tomar las riendas del negocio. Para eso, la organización, disciplina y acción son vitales.

El primer paso tendrá que ver con asegurarse de comprender la responsabilidad que nos asignamos. Necesariamente uno es responsable por el ingreso y egreso de dinero, por la gestión de horarios y, sobretodo, por el beneficio que decidamos tener y disfrutar de ello.

Hablar de tener más carga de responsabilidad parece ir contra la corriente, pero si no la tenemos, alguien más estará decidiendo por nosotros. O tomamos el control o dejamos que alguien más lo haga.

Este estilo de vida no es para cualquiera e incluye hacer valer esa responsabilidad. Si no lo hacemos estaremos perdiendo el tiempo desde el principio.

Ahora manos a la obra.

Primeros pasos

Cuando transitas por la incertidumbre, raramente te sientes bien. Es la sensación de no tener un piso bajo tus pies.

En mi caso, me sirve pensarlo de otra manera. ¿Cuándo tenemos certezas?

Si observamos con detenimiento lo que podría pasar en cualquier momento dado sobre cualquiera de nuestras circunstancias, podemos darnos cuenta que nunca tenemos control total. Sobre todo, cuando los resultados no dependen de nosotros.

Empezar a asumir responsabilidad sobre lo que pasa te va a dar la capacidad de dar voto en el asunto.

Saber que uno puede tomar partida acerca de cómo y cuánto cobrar, dónde conseguir clientes, cómo desarrollar un trabajo que les brinde valor, cómo responder a sus necesidades sin descuidar tu calidad de trabajo, puede ser desafiante.Veremos cómo abordar esto más adelante en el artículo, pero primero quiero que experimentes algo importante: convivir con la incertidumbre.

Podría intentar darte solamente las herramientas para contrarrestarla como cualquier otro post, pero ninguno lo logrará.

Hay que asumirlo.

Claro, parece fácil decirlo.

Comencemos con  saber que allí está y estará, saber que te convoca de vez en cuando, que te arrebata la esperanza y promueve inseguridades de todo tipo. A cualquiera le pasa.

La incertidumbre es debilidad. Es vulnerabilidad. Es miedo. Usar y gestionar esa vulnerabilidad es una de las artes que podemos aprender en el camino para transitarlo con liviandad.

Propongo adoptarla y quererla. Acompañarla y abrazarla. Entenderla y contar con ella. Pasar tiempo con ella y reaccionar diferente si aparece.

El primer paso es saber que existe, reconocerla.

El segundo paso es pasar tiempo con ella.

El tercer paso es dejar que pase y continuar con nuestro camino.

La aceptación nos traerá calma y podremos continuar con lo que planeamos.

Aprender ante todo

De las mejores decisiones que tomé desde que empecé este camino es siempre continuar aprendiendo. Esta predisposición genera confianza y algo de certezas. Primera fuente para acompañar la inevitable incertidumbre.

Algo que siempre suma y que a veces con la ansiedad nos olvidamos de hacer: googléalo. A veces nos olvidamos que la respuesta puede estar cerca. Eso sí, siempre debemos ser crítico con la información, chequear las fuentes, analizar y cuestionar el contenido.

Cursos, seminarios, posts. Nútrete como puedas y cuánto puedas.  Siempre estarás más cerca de las certezas cuando te mantienes actualizado y con algo que aprender.

Dónde están los clientes

Existen divrsas maneras que puedo nombrar para hacer esto. Desde pasar tiempo en el lugar donde están los clientes hasta producir piezas únicas, exponerlas y esperar a que te llamen.

En mis inicios, me dejé llevar por mi intuición.

Vi que existía una plataforma que contenía cantidad de clientes y freelancers y quise ver de qué se trataba. Me sumergí en data, aprendí a manejarme de la mejor manera posible y logré tener mi primer pago. Asumí que esto podía replicarse y se me fueron presentando nuevas posibilidades.

Me encargué de combinar actividades y conocimientos, a presentarme aunque no me llamaran y a dar lo mejor de mí.

Comprendí cómo la búsqueda te mantiene activo y alerta, te prepara para lo que sea que venga. Te estabiliza y aplaca inquietudes. Cuanto más información tengas, mejor podrás manejarte con lo que sea que elijas.

Plataformas para freelancers

Recomiendo probar la plataformas de búsqueda de trabajo. Tienen un amplio espectro de profesionales que acuden a ella y mantienen un buen flujo de clientes.

Personalmente recomiendo Upwork porque mi trabajo ha sido siempre a través de ella, pero hay varias plataformas como ésta diseñadas para facilitar la búsquedas y concreción de proyectos para freelancers.

Upwork particularmente ha tomado un rumbo que me gusta, han decidido aumentar los costos y proponen reducir la cantidad de gente que ingresa a la plataforma. Esto puede parecer contraproducente al principio, pero la estrategia tiene que ver con dejar atrás aquellos freelancers que producen trabajo "low cost" y que se postulan a 30 ofertas por día. Aplicando un costo por aplicación hará que esto deje de pasar y aumentando los costos de comisión en proyectos de hasta USD 500 con el mismo cliente hará que se piense más a largo plazo.

El foco no está en la cantidad sino en la calidad y compromiso.

Dribbble (solo leer si eres diseñadora)

Esta pequeña plataforma concentra varias características interesantes si estás apuntando al trabajo freelancer como diseñadora.

Su rumbo fue cambiando a lo largo de los años, convirtiéndose en una red social para exponer tu trabajo, pero también para encontrarlo.

Numerosos clientes acuden en búsqueda de diseñadores talentosos allí y las probabilidades de coincidir son buenas.

Permanece siendo una plataforma que tiene su nicho, necesitas invitación para ingresar y pretende no desviarse hacia una red 100% social, lo que la convierte en especial para aquellos que publican regularmente y siguen regularmente las tendencias.

Hay varias controversias acerca de si esto es bueno para diseñadores, pero al final del día si consigues clientela con ella, es mejor tenerla que no hacerlo.

Eventos

Es la herramienta más efectiva y que más pereza da. Se necesita vencer la fricción inicial y animarse a salir del cuadro que implica la laptop para caminar hacia una reunión, evento, juntada, compartida o conferencia.

Tienes que llenarte de valor y hablar frente a quien no conoces, presentar lo que haces, vencer prejuicios y conocer gente que tiene diferentes visiones.

El networking hace la conexión más confiable. Parece una obviedad, pero hoy en día estamos muy acostumbrados a relacionarnos a través de una pantalla. El nivel de confianza que se puede generar con una persona cara a cara no tiene punto de comparación.

Propongo concurrir a la mayor cantidad de meetups posible, aunque sea como un conejito asustado atrás de todo. Esto hará que te pongas a tiro y de a poco vayas tomando confianza al conocer gente nueva.

Producir contenido

Si eres artista plástico, productor, ilustrador, escritor, diseñador, redactor, etcétera, tus creaciones pueden ser fuente de trabajo.

El famoso contenido resultará clave para mostrar lo que puedes hacer, en lo que estás trabajando últimamente y cuáles son tus piezas más destacables.

Para esto es clave seleccionar la herramienta adecuada de distribución. A veces resulta un proceso tedioso y largoplacista, pero propongo empezar de inmediato.

Puede que la primera respuesta que se nos ocurra esté en las redes más populares del momento (Instagram, Facebook, Twitter, TikTok), pero existen varias que funcionan excelentemente bien para tratar al contenido desde su nicho.

Para diferentes tipos de contenido, diferentes plataformas:

Diseño Dribbble - Behance - Pinterest

Escritura Medium - Tumblr

Ilustración Dribbble - Behance - Tumblr

Animación Dribbble

Audiovisual Vimeo

Las grandes redes parecen buenos candidatos para hacer crecer nuestra audiencia, pero podemos caer fácilmente en la generalidad que plantean, por el hecho de querer abarcar cada vez más gente.

Si nos concentramos en nuestro nicho y crecemos allí, podremos ver cómo la gente adecuada se acerca nosotros. Aquellos que acuden a las plataformas de menor escala pero más específicas son las personas que queremos que vean nuestro trabajo, lo critiquen y nos deriven a gente que le pueda interesar.

Si bien los grandes plantean mayor apertura de audiencia, esa generalidad puede dañar disipando energías si nuestro juego está muy verde.

Todas estas formas tienen que ver con pensar en los canales de distribución de tu servicio.

Si puedes pensar en tus servicios como algo que actualmente pueda ser presentable, lo que te hace falta es solo encarar aquellas formas en las que pueden acudir a ti.

Seguro existan otras formas para generar canales como email, presentándote en una empresa que quieras trabajar, publicidad, colaboraciones,  pero están son con las que he tenido experiencia y puedo recomendar.

Disciplina

Cumplir con nosotros mismos. Resulta fácil decirlo y no hacerlo, pero el control es una de las partes de la autogestión del trabajo. Hacer una tarea o no hacerla puede afectar mucho nuestro flujo si de lo que dependemos es enteramente de nuestra predisposición para que suceda.

Podremos lograr un balance cuando aquellas interacciones con nuestra actividad tengan poca fricción con el entorno y promuevan una corriente que va encausada a algún sitio. Para eso la disciplina resulta clave.

Tramar una rutina y un cumplimiento de esa rutina nos hará más efectivo en lo que sea que asignemos nuestro tiempo.

Relajo

Aunque parezca opuesto a lo que venimos planteando hasta ahora, el relajo puede hacer maravillas para nuestra productividad.

Relajo incluye ordenar, replantear, aflojar la tensión, desenfocar, expandirse, dejar entrar otras posibilidades.

Incluye también practicar. Nadie nos enseña a dominar nuestra ansiedad. Aquella que corroe, que arrebata nuestros estados y compromete nuestra salud.

Relajar brinda un estado necesario para la construcción de cualquier cosa. Si no estamos relajados no tendremos claros los objetivos, se nos confundirán las etapas, mezclaremos las formas de actuar y sobre todo, las emociones entrarán en escena para ensalsar nuestra vida y tomar el control.

Entonces, ¿cómo hacemos?

Pausas, recesos, frenos conscientes, respiración, recreos, vacaciones, escapadas espontáneas.

Control de nuestro tiempo

Al analizar dónde ponemos nuestro foco, estaremos teniendo una mejor idea de cómo dedicamos nuestro tiempo. Esto es vital para auditar nuestra ansiedad.

Si logramos ver la cantidad de tiempo que nos dedicamos a preocuparnos sobre algo sin hacer nada al respecto, tendremos una primer prueba.

La limitación hará que retomemos el control de la situación.

Empezamos cebados a trabajar y no controlamos bien donde ponemos nuestra energía. A veces es desperdiciada en preocupaciones, en objetivos a atender posteriormente, en enfatizar algo que no vale la pena ahora. Crear un entorno apto para auditarlo es muy importante.

Si logramos tener un lugar que nos permita frenar, tomar un respiro para replantear posibilidades, ordenar prioridades y seguir, tendremos la mitad de nuestra ansiedad afuera.

A dónde vamos con todo esto

Ninguna de estas alternativas logran traer certezas suficientes como para ganar la batalla con la incertidumbre.

En realidad, sería sano comprender esta relación más como una potencial amistad.

Si convivimos con ella, lograremos relajarnos y comprender mejor que para seguir adelante necesitamos actuar con las herramientas que tengamos.

La incertidumbre crece cuanto más inmovilidad tengamos.