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A veces idealizamos demasiado lo que significa el trabajo independiente. 

Imagínate un día común de trabajo. Necesitas responderle a un cliente, hacer un par de llamadas que te demandan un par de horas, organizar la agenda, ponerle horas a la actividad y organizar todo esto para que los ciclos sigan y se logre una continuidad en tu flujo de tareas. 

Lo que no se tiene en cuenta son las múltiples acciones que uno tiene que hacer para lograr que esto funcione: 

  • Organizar tu calendario para optimizar tu tiempo.
  • Crear mails, ser consistente, saber qué decir en cada momento
  • Crear tu portfolio y mantenerlo actualizado
  • Descargar programas idóneos a tu actividad
  • Mantener tus perfiles de redes sociales
  • Contemplar los tiempos libres
  • Capacitarse. Aprender skills relevantes
  • Bañarte, hacerte de comer y darle de comer al gato

Estas son solo algunas de las tareas que puedes encontrar más allá del trabajo en sí. Todo en un mismo día. 

A veces no tomamos total dimensión de lo que sería hacernos cargo de trabajar independientemente.

Por otro lado puedes imaginarte un día en el que puedes decidir qué hacer a cada minuto que pasa. Si tienes ganas de volcar una pelota de basquet cada vez que terminas de escribir un párrafo lo puedes hacer. Si quieres que tu ropa de trabajo sean unos hermosos calzoncillos de bananas puedes comprarte varios para usar uno por día. Si quieres pasar el día viendo qué tipo de papel debes usar para tus próximas impresiones puedes hacerlo sin ningún tipo de presión.

Ya vemos que todo esto se trata de una cuestión de perspectiva. 

Es una elección que podemos probar si verdaderamente lo sentimos, pero definitivamente no es para todo el mundo. 

Qué alternativas hay

Dado que nos encontramos analizando el tema aquí en Nomadista, nuestra competencia tendrá que ver con el trabajo remoto exclusivamente, más orientado a nómadas digitales y viajeros, que a aquel que se realiza en un espacio determinado. 

Descontamos también aquellos trabajos remotos que se encargan de gestionar un producto digital, lo veremos en más detalle en próximos artículos.

Encontraremos entonces dos alternativas distintas: Trabajo remoto Independiente y Empleado.

En cualquiera de estas opciones dependemos de nuestra disciplina para trazar un trabajo exitoso y de nuestra predisposición para ser eficientes. 

Trabajo remoto Independiente

Todo trabajo que se pueda entregar digitalmente podrá constituirse dentro de esta categoría. Hablando de servicio, se trata de resolverle un problema a alguien.

Primeros pasos

A la hora de empezar a trazar un plan para alcanzar el trabajo remoto freelancer, debes primero lograr estar en paz con tus objetivos.

Específicamente qué quieres obtener y en cuánto tiempo.

Éstas pregunta son tan personales como complicadas, pero van a ser tu punto de partida para comenzar a ordenarte.

Algunos cuestionamientos que sirven como colchón para resolver estas inquietudes son:

  • ¿Qué piensas que vas a obtener convirtiéndote en trabajador independiente?
  • ¿De qué manera puedes aportar más a tu vida y a la sociedad mediante este estilo de vida?
  • ¿Cómo te imaginas que sería un día común de tu vida con este estilo de vida?
  • ¿Qué campos dominas y ejerces con autoridad para proveer productos o servicios que puedan destacarse?

A medida que vayamos respondiendo estas preguntas, lograremos adentrarnos en la idea de ejercer como freelancer

Una de las maneras de adentrarse en este estilo de vida es hacerlo poco a poco. Para esto existen varios estadíos que podremos alcanzar antes de apostar todas las fichas sin tener demasiada confianza.

Si actualmente tenemos algún trabajo (estemos más o menos satisfechos con él), tendremos algo que nos permite sobrevivir. Cubrir las necesidades vitales es parte de permanecer tranquilo para atravesar esta etapa y generar un sistema que permita no dar un paso en falso.

Un ingreso fijo llevará en lo posible a trazar una estrategia de ahorro. Tener ahorros nos permitirá tener un reaseguro en caso de que las cosas no salgan como lo planeamos o haya que hacer ajustes sobre la idea. 

Qué pasos vienen después 

El tipo de negocio que buscas va a determinar tu actividad principal. Es por eso que armar una lista de prioridades para las herramientas que necesites va a ayudar mucho.

Nos centraremos principalmente en aquellas que están relacionadas con los nómadas digitales. 

  1. Laptop. Aplicaciones y Sistema, Accesorios.
  2. Elementos alternativos idóneos a tu actividad
  3. Conexión a internet

Puede parecer obvio, pero lo primero que tienes que tener en cuenta es un laptop acorde a lo que quieres hacer. Si vas a trabajar comprando y vendiendo productos, seguramente esta será bastante básico y con un rendimiento mínimo podrás cubrir tus necesidades. Pero si te quieres dedicar a producir videos, hacer animaciones o producir imágenes de calidad, entonces este tendrá que ser más potente. 

Una vez que conseguimos el ordenador adecuado, podremos plantear un sistema para comprender nuestra actividad. Nos centraremos en componer nuestro espacio digital de trabajo para que trabaje para nosotros. 

Si necesitas recursos de cómo empezar a hacerlo con más profundidad, podrás tener en cuenta cómo elegir una cafetería adecuada para trabajar, cómo escoger un lugar de trabajo remoto, cómo implementar el trabajo desde casa, cómo cobrar por tu trabajo, aquí en Nomadista.

Las realidades de cada uno

Aquel que te dice que “se puede todo en la vida y en cualquier momento”, no tiene muchas ganas de ayudarte. Es muy fácil decir libremente al aire “todos pueden hacerlo”. La verdad es que si fuera así, todos lo harían.

Existen varias salvedades que harán que tu situación particular no esté lo suficientemente apta para encarar este tipo de decisiones de vida:

  • Hace años que estás en el mismo trabajo y tienes una estructura particular. Acostumbras a ir a los mismos lugares y tienes rutinas armadas que se sienten bien cuando las haces. 
  • Recurres a los mismos lugares y te da placer visitarlos una y otra vez. 
  • El dinero fijo por mes no es demasiado o no es lo que realmente querrías, pero puedes vivir tranquilo con ese sistema. 

Si algunas de estas tienen que ver contigo, por supuesto que resultará difícil saltar de una estructura establecida a una nueva.

¿Qué deberíamos hacer primero?

Diría que lo primero es justamente plantearnos si realmente lo queremos. Podemos imaginarnos a nosotros mismos en determinadas situaciones, conocer y hablar con gente que trabaja de esta manera, estudiar un poco de qué se trata la vida trabajando desde casa y tratar de hacerse una idea de lo que sería para tu vida en particular. 

Desde mi experiencia hasta ahora, el trabajo remoto es atractivo ya que reúne varias características como movilidad, flexibilidad y disponibilidad para transgredir. Estas características resultan ambiguas y depende mucho de la personalidad de cada uno. No es justo plantear esto como absoluto, porque todas funcionan como un arma de doble filo y pueden resultar adversas. Por eso, algunas resultan cómo esos libros de “Elige tu Propia Aventura”:

  • No necesito demasiada preparación para ponerme a trabajar.elige→Esto puede llevar a la procrastinación si no eres del todo disciplinado.
  • Puedo definir día a día cuándo trabajo y cuándo no.elige→ La desorganización puede traer problemas de productividad y no alcanzar los objetivos que te propones.
  • Me sienta bien tener una inyección de dinero considerable cada tanto por mi actividad.elige→ Cuando comience a sonar la alarma del límite en rojo te verás presionado, con los objetivos nublados y obligado a tomar trabajos que tal vez no estén tan alineados con tus intereses
  • Puedo hacer que mi hogar sea donde yo quiera que sea, hasta puedo pasar unos pocos días en cada ciudad.elige→ El hábito de tener una rutina de trabajo medianamente estable en tiempo y espacio puede fomentar a la productividad.

¿Ves cómo todo es realmente relativo? 

Como ayuda para definir un poco la situación respondería lo siguiente:

  1. ¿Eres una persona disciplinada?
  2. ¿Sueles tener facilidad para incorporar nuevos hábitos?
  3. ¿Puedes convivir con cierta incertidumbre
  4. ¿Accionas ante situaciones de presión?
  5. ¿Sueles mudarte y adaptarte con facilidad?

Si las respuestas a este cuestionario fueron positivas, genial, metele para adelante! Sin en cambio fueron negativas pero aún sientes que el trabajo remoto e independiente es lo tuyo, no te preocupes, nadie nace con todas las cualidades y herramientas disponibles, todas se hacen en el camino.

Trabajo remoto independiente vs. Trabajo remoto empleado

Hablemos de mitos. ¿Es realmente el trabajo independiente una opción tan favorable? ¿Traicionaría mi espíritu de freelancer si me paso al bando de la dependencia?

Cuando trabajamos para alguien, la sustancial diferencia es que tenemos un contrato de por medio. Aceptamos disponer de determinadas condiciones y cantidad de horas con ese empleador y tenemos ese vínculo laboral durante el tiempo que disponga el contrato. 

Cualquier trabajador remoto freelance desearía tener clientes a largo plazo. Esto reduce el tiempo de búsqueda y asegura dinero regularmente. Entonces, ¿no es obvio que debemos apuntar al trabajo con un empleador?

Quizás deba escribir un artículo entero sobre esto, pero vamos a plantear diferentes escenarios para explicarlo. 

Como trabajador independiente, seguramente tu trabajo sea diverso. A menos que te dediques a un nicho muy en particular, tus clientes tendrán distintos perfiles, tendrán múltiples requerimientos y plantearán distintos objetivos. Nuestro trabajo se vuelve variado, sí, pero de todas maneras estarás trabajando para alguien.

En el trabajo de relación de dependencia estaremos súper conectados con la compañía, considerando los objetivos generales y cómo mejorar nuestro desempeño dentro de ella. Nuestro “cliente” será uno solo y será el que nos otorgue el pago a fin de mes sin demasiados altibajos. También estarás trabajando para alguien.

Cuando logras crecer mediante un producto, como empresa y como individuo manejando esa compañía, estás trabajando para tus consumidores

Siempre de manera reactiva, cubriendo su necesidad o resolviendo su problema.

Es una ilusión pensar que no es así. Nuestra sensación es que nuestro tiempo va dedicado a nuestro negocio cuando lo hacemos de manera Freelance, pero la verdad es que está dedicado a solventar los problemas de los demás.

Lo mejor que podemos hacer para esto es tener ciclos de trabajo que alimenten nuestro ingreso para cumplir aquellos objetivos personales y profesionales que nos planteemos. 

Si tiene que ver con ser empleado o tener múltiples clientes, depende de cuán alineado esté contigo un punto de vista o el otro. 

La diferencia sustancial la haremos cuando realicemos un aporte a alguna causa o nuestro tiempo lo dediquemos sin interés alguno mediante el arte.

¿Es todo ésto realmente para mi?

Es difícil determinar cuánto uno se corresponde con una decisión. Existen miles de dudas, contradicciones y sobre todo con aquellas que tienen que ver con un cambio de estilo de vida, incertidumbre.

Es nuestra villana. Es a la cual podemos culpar y contra la que queremos luchar para tener algo de seguridad.

Combatirla implica un gran desgaste de energía que se podría estar utilizando para algo objetivamente más productivo. Al tomar acción podemos ver cómo va y viene. 

En el camino del trabajo remoto y el nomadismo digital te conviene hacerte amiga de ella. Lucharla implica tenerla demasiado en cuenta, comprende algo de odio y promueve la venganza. 

Seguramente el enredo y las muchas opciones que plantea un camino nuevo como este resulten abrumadoras, pero es más fácil de lo que parece una vez que das el primer paso con decisión. 

¿Qué sientes cuando piensas en una vida de trabajo independiente?

Me animo a decir que tiene que ver con libertad y crecimiento, pero esto proviene solo de nosotros, no de nuestro modo de trabajo. 

La actividad independiente es solo una herramienta que habilita ciertas condiciones y deshabilita otras. Es solo un camino, no una solución.