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Si llegas a este artículo seguramente sea por duda o curiosidad. Necesitas tomar una decisión, crear una división en tu camino, quedarte en donde estás o producir un cambio que te separe de tu realidad.

Sin demasiadas vueltas comenzaré dictando aquellos puntos que considero comunes para la mayoría de los trabajadores independientes y que afectan el desempeño laboral, pero por sobre todo el estilo de vida. Estas características no necesariamente serán ventajas o desventajas objetivas, eso lo decidirás tú.

Este es resumen de los puntos más recurrentes sobre lo que supone ser un trabajador independiente (ya he nombrado y desarrollado varios de estos en otros artículos):

  • Gestionas tu propio tiempo
  • Tienes la posibilidad de trabajar desde casa
  • Tienes la posibilidad de crecimiento sin límites
  • No dependes de una estructura laboral ajena
  • Puedes "ser tu propio jefe"

Si bien estas características son válidas y en la mayoría de los casos están presentes, ahora nos concentraremos en algunas que no se mencionan tanto.

Hablaremos de 4 niveles fundamentales que toca el trabajo independiente, especialmente relacionados con nuestro bienestar y desempeño profesional.

Tú te encargas de todo

Llegamos a la primera ventaja: debes encargarte de todo.

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El camino independiente necesita ser abordado con responsabilidad. Parte de la conclusión del éxito o fracaso tiene que ver con adoptar un mentalidad que demanda hacerse cargo de ciertas cuestiones operativas y administrativas.Si analizamos una organización compleja, una de las particularidades que propone es la focalización y especialización de un trabajador en una actividad específica.

Como trabajador independiente, y fundamentalmente en un comienzo, debes encargarte de todo. La autogestión del tiempo, la captación de clientes, controlar tus finanzas, producir trabajo confiable y valioso, crear una comunicación fluida, entre muchas otras tareas

Determinar que esto es una "ventaja o desventaja" tiene que ver con la capacidad, el interés o voluntad de la persona. Depende mucho de cuánto aporta o cuán alineada está cada tarea a sus objetivos, tiempo o estilo de vida.

De cualquier manera, nutrirse de la capacidad de superar dificultades es una de las principales virtudes de ser un trabajador independiente.

Con la suficiente tenacidad, uno puede registrar aquellos obstáculos superados y reconocerlos como aprendizaje, sobre todo aquellos que no están estrictamente relacionados con nuestra actividad principal.

Tener que encargarse de las finanzas y contabilidad, ¿es una ventaja o una desventaja?

Aprender este tipo de deberes aunque sea rudimentariamente es una ventaja. Se abre la creatividad y deja entrar otros campos de acción que podrían aportar a nuestra causa.

Al encargarnos todo el tiempo de lo mismo en una organización, corremos el riesgo de caer en la monotonía profesional, sabremos hacer muy bien una, dos, diez cosas, pero siempre habrá limitaciones.

Si nos ubicamos como trabajadores multifacéticos podremos sobrellevar nuestra organización independiente con un enfoque abierto a nuevas oportunidades. Y aunque al final derivemos la resolución de algunas de las tareas, igual estaremos empapados con la información y conocimiento necesario como para tener el control responsable y consciente de nuestro trabajo.

Tu proyecto, tu hijo

Otra ventaja que podemos encontrar en el camino independiente es la de entablar una relación paternal con nuestros proyectos.

A diferencia de un empleo en donde actuamos en función de lo que necesita una organización, cuando creamos la nuestra podemos ver una suerte de nacimiento.

La concentración de energía que uno alinea para con su pre-proyecto lo gesta y lo transforma en propio. Le da luz. Es tuyo.

Una vez llevado a cabo y ya con vida, la percepción del trabajo a través de algo que te pertenece es muy diferente a responder a los intereses de otro.

Queremos que le vaya bien, que crezca sano, que se desarrolle y evolucione de la mejor manera posible. Y al mismo tiempo debemos darle libertad para reconocer nuevos giros y oportunidades en el camino.

Decisiones decididas

Otra ventaja es que mejora tu relación con la toma de decisiones.

Cuando nos encontramos decidiendo sobre cada uno de nuestros pasos, empezamos a generar una especie de mecanismo aceitado de toma de decisiones. Nos ponemos un poco más cómodos y vamos naturalizando el hecho de tener que decidir sobre cómo comunicar, cómo gestionar las relaciones laborales, cómo accionar sobre nuevos pasos necesarios, cómo proceder para que se dé lo que deseamos.

Esto se puede extrapolar a las decisiones que tomamos sobre nuestro estilo de vida y bienestar en general. Cuando creamos una vorágine de dominio sobre nuestras acciones, proyectamos lo mismo a todos los aspectos de nuestra vida. Tomamos el control y el camino independiente contribuye.

La paradoja de la estabilidad

Nuestro arsenal de herramientas permite generar una estabilidad mayor que como empleado en una empresa.

Aunque parezca al revés, tener la capacidad de resolver, mutar, encontrar nuevas soluciones y posibilidades a problemas en nuestro negocio independiente crea un colchón de seguridad personal del cual estamos desprovistos en una situación de relación  e dependencia.

Nuestro superior puede prescindir de nosotros relativamente fácil y nuestro mundo se puede caer a pedazos en cualquier momento. Eso que parecía estable, en un instante deja de serlo. Nuestro futuro inmediato está puesto sobre las manos de alguien más.

Cuando construimos nuestro pasar como trabajadores independientes, las herramientas que demanda aprender este estilo particular proveen de seguridad y aplicabilidad para con distintas disciplinas. Nuestros esfuerzos están orientados a contribuir a nuestras certezas, aunque no lo parezca.

Solucionar, determinar, decretar, accionar, son todos colaboradores de la fundación de herramientas útiles para desarrollar nuestras convicciones y por ende, la única seguridad que podemos tener.

Como vemos, estas características no son obviamente ventajas absolutas. Experimentar sobre ellas y usarlas a nuestro favor hace que se vuelvan así. En cualquier aspecto de la vida aquello que parece una desventaja se puede volver una ventaja en cualquier momento y el camino del trabajo independiente no se queda afuera. Los límites los ponemos nosotros.

¿Cuáles son las desventajas entonces?

Considero que las desventajas serán reflejadas como tal, por resultados equivocados. Estas tendrán que ser contrastadas con lo que desee cada persona en el momento que esté de su vida.

El proceso de definir ventajas y desventajas requiere de valentía, atrevimiento, tomar riesgos y probar y confiar en nuestra experiencia e intuición. Y por supuesto también requiere de un manejo regulado de las expectativas y la ansiedad.

Si transcurriéramos por el camino independiente sin altibajos, todo sería pura ventajas, verdad? Esa es la forma de pensar en las desventajas, sin considerar las vicisitudes como parte del proceso. Por eso se vuelven injustamente desventajas y por eso dejamos de hacerlo.

Cuanto más nos acercamos a aquello que deseamos, más favorables se vuelven nuestra elecciones.

El camino independiente está plagado de incertidumbre, dudas, sospechas, desconfianza y temor, pero todo esto lo hace digno de ser atravesado.